Archivo mensual: enero 2012

Carta de un hijo a todos los padres del mundo

No suelo difundir estas “cadenas” que circulan por ahí, pero esta me pareció especialmente bella. Sólo taché uno de los puntos por cuestiones de creencia personal, no se me ofendan :)

No me des todo lo que te pido: a veces, sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.

No me grites: te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mí también. Y no quiero hacerlo.

No me des siempre órdenes: si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

Cumple las promesas, buenas o malas: si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.

No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana:
 si tú me haces sentirme mejor que los demás, alguien va a sufrir; si me haces sentirme peor que los demás; seré yo quien sufra.

No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer: decide y mantén esa decisión.

Déjame valerme por mí mismo: 
si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.

No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro: me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.

Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el por qué lo hice: a veces ni yo mismo lo sé.

Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me enseñarás a admitir mis equivocaciones también. 

Trátame con la amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos:
 porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.

No me digas que haga una cosa y tú no la haces: yo aprenderé siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.

Enséñame a amar y conocer a Dios:
 de nada vale si veo que tú ni conoces ni amas a Dios. 

Cuando te cuente un problema mío, no me digas “no tengo tiempo para bobadas”, o “eso no tiene importancia”: trata de comprenderme y ayudarme.

Y quiéreme y dímelo: a mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

 

 


“Sé el cambio que quieras ver en el mundo”

La frase de Mohandas Gandhi que me ha servido de título para esta entrada me ha ayudado a tomar muchas decisiones. Una de ellas -quizás superficial para algunos- ha sido la de comenzar a vestirme como yo deseo y no como pienso que a los demás les agradará más. Mucha gente lo niega, pero lo cierto es que al elegir como vernos (ropa, peinado, maquillaje, actitudes) lo primero que se considera es el resto y no uno. Y bueno, durante doce años fui sometida a una tortura social llamada escuela, en donde existe un juicio constante a tu apariencia, sobre todo si eres mujer. El juicio no es sólo por parte de los hombres, son tus propias “amigas” las que te corrigen constantemente. La cosa es que llega un punto en el que has asumido todas estas costumbres tan bien que ya no recibes críticas, pero tampoco te comportas como tú misma. Es justamente eso lo que quise modificar en mí y me comprometí a lo que ya les comenté: a vestirme como yo quería vestirme.

Me costó mucho, porque uno asume a cada rato que en realidad ese pantalón ajustadísimo en realidad lo quieres usar porque te agrada y no porque te agranda el trasero y eso atrae más a quién te guste. Pero luego de usar pantalones de buzo y comparar la comodidad entre uno y otro se me fue haciendo más fácil comprobar cuales eran las prendas con las que me sentía mejor y las que no. La verdad es que nunca he estado tan metida en el asunto de las apariencias como para usar zapatos de tacón y me cuesta muchísimo entender como hay mujeres que los usan todo el tiempo a costa de numerosos daños que causan. Pero el punto es que de a poquito me he ido liberando de estas trabas que me producía la apariencia y he llegado a salir a comprar en pijamas y pantuflas, cosa que antes no hubiera hecho.

Para radicalizar aún más este “proyecto” personal que inicié con mi embarazo decidí cortarme el pelo con un mohicano. Me rapé casi todo el cabello y me dejé algo de pelo al centro, bastante corto. Mil veces más cómodo, práctico y fresco. Como me comentó una chica genial a la que ahora sigo en su blog, no tener cabello no te hace más o menos mujer, sólo te hace más libre. Y, al fin y al cabo, es eso lo que estoy buscando: libertad. Ese es el cambio que quiero ver en el mundo y no me siento capaz de hablar sobre la libertad si paso horas esclavizada al espejo y si me quejo de que no tengo ropa en mi armario siendo que este está lleno de prendas.

¿Consecuencias sociales de toda esta transformación? Miradas hay varias. Con lo de la vestimenta ya había unas cuantas, pero desde que me rapé han aumentado bastante. En el camping al que fui hace unos días y en donde mi hermana participaba de scout los niños creían que era hombre y las niñas me observaban con admiración. Sobre este último punto es interesante rescatar la perspectiva de género: en otros círculos sociales también fueron más los hombres los que mostraron desagrado y las mujeres se admiración (excepto mi mamá, por supuesto xD). También está la diferencia generacional: los adultos me miran casi como si tuviera tiña, independiente de su género, y los jóvenes me miran, pero menos. Están más habituados a esas apariencias. Lo gracioso es que mucha gente me comentó que mi hija no me iba a reconocer y lo cierto es que Samanta apenas se dio cuenta. Y les hablo de una niña muy perspicaz: si Sam ve un vídeo clip en donde aparece un auto y varias semanas después escucha la canción, dice “auto” en referencia a eso. Pero a pesar de saber lo que es el pelo y de tirar el cabello de su mamá a cada rato, no hizo ninguna mención a mi corte. ¿Será que los niños realmente se fijan en cosas más importantes que eso? Espero que así sea.

Harta de que la vida se considere una pasarela, provoqué un cambio radical en mi misma para protestar en contra de eso. No quiero pasar mi vida eligiendo zapatos, ropa, maquillaje y peinado sólo para agradar a un grupo de desconocidos. Yo soy yo con o sin pelo, con ropa ancha o ajustada y si es así, ¿para qué voy a dedicar a arreglarme si no cambia en nada quién soy por dentro? De a poco voy asumiendo en mi propia vida eso de que lo esencial es invisible a los ojos. Cuesta, pero una vez que se vive bajo esa premisa es genial :)


“Como matar al intermediario” y una breve aclaración

En torno a la entrada Mi experiencia con el Software Libre varios comentarios me indicaron que ganar dinero con el software que uno creaba no tenía porqué reprocharse. Y concuerdo. Pero concuerdo sólo dentro de este sistema, porque al fin y al cabo de algo hay que vivir y ¿qué mejor que vivir de un trabajo que te guste y en el que puedas serle fiel a tus principios? Sin embargo, creo que quien promueve la libertad en el software también tiene que promover la libertad en la vida real y para eso es necesario buscar nuevas formas de organizarse en sociedad, porque nuestra cultura ha demostrado tener serias falencias en todo sentido (falencias que me dedico a denunciar en este sitio). En mi opinión, ninguna forma de organización social basada en el dinero funcionará y es por eso que cuando contemplo, analizo o difundo ideas o prácticas para cambiar el “mundo” no tomo en consideración el factor monetario, pues si dicha idea tomara el lucro (entendiéndolo como ganancia de dinero) como eje de su planteamiento, en mi opinión ya no cambiaría nada.

Terminada la aclaración, y relacionado al tema, quiero compartir un vídeo que Víctor Salmerón dejó en los comentarios. Lo resumiría, pero prefiero que lo vean, está genial.

“Hoy estoy seguro que la industria de la cultura somos los lectores y los autores, y nadie más. Y que la otra industria, la que le teme a los cambios, la que intenta hacernos creer que internet es un lastre, la que rasguña y la que daña, se está muriendo. Y la vamos a ver morir.

La cultura tiene que ser libre y tiene que ser gratuita.”


Mi experiencia con el Software Libre

La primera vez que intenté usar GNU/Linux fallé estrepitosamente. Fue por el 2007 y un amigo me convenció de instalar Ubuntu -¿a qué no adivinan cómo?- gracias a los efectos de Compiz. Siempre he sido muy independiente para el tema de la computación porque no me gusta esperar a nadie que pueda ayudarme, quiero hacerlo todo de inmediato, así que me largué a instalar Ubuntu sin saber casi nada del tema y más encima en un momento en que usar esta distro no era precisamente sencillo. La cosa es que dejé la embarrada en el computador, no pude hacer funcionar el internet ni mucho menos la tarjeta gráfica y, por ende, los efectos. Ahora entiendo el porqué, pero en ese momento me horroricé y me devolví lo más rápido que pude a Window$ XP.

Durante mucho tiempo estuve diciendo que usar GNU/Linux era demasiado difícil para mí, hasta que apareció JP Neira convenciendo a mi novio de que dejáramos el imperialismo de Micro$oft y él cedió. Nos comprometimos a cambiarnos juntos para ir aprendiendo de a dos. Por suerte esta vez conté con la asistencia de Juan Pablo en todo sentido, pues el cambio no fue sólo por un tema de atractivo visual o gratuidad, sino por razones ideológicas que antes no conocía. Usar Software Libre para mí representó desligarme de un Imperio computacional que comete una serie de “infracciones” a la libertad del usuario como: 1) Prohibirte usar el SO en varios computadores a la vez 2) Cobrarte, no por obtener el disco, sino por la licencia del programa y sistema operativo que deseas 3) Acumular información de cómo usas el SO sin autorización previa 4) Entregar esa información a otras organizaciones 5) Realizar cambios en tu sistema sin previo aviso 6) Crear programas no-compatibles con versiones añejas de Window$ que finalmente te fuerzan a actualizarte y mucho más. Es cierto que se puede ocupar una copia pirata de Window$, pero ¿de qué sirve tener instalado un sistema de una compañía que hace todo para ganar dinero y nada para facilitarte las cosas? ¿No es mejor apoyar proyectos libres, que buscan lo mejor para la comunidad y no para los bolsillos individuales?

Hace un año que uso sólo GNU/Linux en mis computadores y puedo decir que he aprendido muchísimo. He pasado por varias distros: Trisquel, Ubuntu, Kubuntu, Xubuntu, Linux Mint, Debian, Fedora (en estas dos sólo dure unos 10 minutos xD), entre otras que no recuerdo. Mi favorita siempre ha sido Trisquel, tanto por su facilidad de uso, como por el hecho de ser 100% Software Libre. Sólo la dejé de usar en mi netbook Acer Apire One D260 porque tenía una tarjeta Wifi privativa, así que terminé vendiendolo y comprando un notebook compatible.

Pero no quiero meterme en cosas técnicas. Sobre eso hay mucho escrito y la importancia que le doy al Software Libre -y que quiero compartir con ustedes- va mucho más allá de eso. Una de las cosas que más me ha sorprendido es la tremenda comunidad que hay en torno a este tipo de software. Una comunidad servicial, siempre dispuesta a ayudar. Cuando tienes problemas con alguna distro, puedes encontrar muchísimas posibles soluciones facilitadas por usuarios como tú, que tienen un poco más de experticia o experiencia en el área. Porque claro, como señala Stallman, el Software Libre conlleva algo de cooperación y compañerismo porque el código de los programas y su creación deja de ser un conocimiento secreto de unos cuantos para ser algo que cualquiera con algo de voluntad y tiempo pueda aprender.

¿Inconvenientes? La mayoría han sido técnicos, como la incompatibilidad del hardware (provocada no por GNU/Linux, sino por los drivers de algunas empresas que siguen siendo de código cerrado y/o privativo), pero durante un tiempo igual me afectó la falta de costumbre y la ausencia de juegos conocidos (no la ausencia de juegos, porque GNU/Linux cuenta con una amplia gama de ellos). Nada insuperable, nada que no valiera la pena por una buena causa. Bueno, por una causa y por la otra serie de factores que podrán encontrar en cualquier lado: seguridad, estabilidad, gratuidad, velocidad y, lo más importante, libertad (de usar, compartir, indagar, aprender).

Este 24 de enero se vota en USA una ley que nos afectara a todos: Stop Online Piracy Action (SOPA). Si bien cuenta con muchos opositores, es posible que se lleve a cabo igual. ¿Qué hacer ante esto? Mi respuesta sería volcarnos hacía la comunidad libre. Escuchar y descargar música sin derechos de autor, usar Software Libre, descargar libros de autores que suben sus publicaciones de manera gratuita a la red, etcétera. Porque por más que SOPA se detenga ahora, los poderosos van a seguir lloriqueando para controlar el internet. Fomentar la comunidad libre los deja desarmados. Nos jodemos a sus grandes compañías a través del boicot, de paso no hacemos un sacrificio tan grande porque tenemos alternativas y fomentamos la libertad y la cooperación al menos de manera virtual (la idea sería llevar esto a cabo también en vivo).

Algunas citas de Richard Stallman, fundador del Movimiento por el Software Libre y programador:

 - “Poner patentes a licencias sobre el software es como poner patentes sobre las recetas culinarias. Nadie podría comer a menos que pagara por la licencia de la receta“
- “Beethoven era un buen compositor porque utilizaba ideas nuevas en combinación con ideas antiguas. Nadie, ni siquiera Beethoven podría inventar la música desde cero. Es igual con la informática“
- “A Microsoft no le gusta que escapemos a su poder“


Desafío Lector 2012

Completé un 30% del Desafío 2011: 50 Libros. Es decir, leí 15 libros xD Pensé que podría completar los 50, pero la verdad es que no había pensado en que el tipo de libros que leía antes (cuando efectivamente leía 50 o más libros al año) es bastante diferente del que leo ahora. Así que he decidido copiarle a Andrea Pretch su desafío familiar, en donde cada uno tenía que elegir 12 libros para leer durante el año (más algunos extra, en caso de ser necesario). La gracia no es leer sólo 12 libros random, sino elegir esos 12 libros que realmente queremos leer… y hacerlo. Al igual que el año pasado los invito a sumarse a este desafío y agregaré un código y una imagen que pueden copiar para pegarlo en sus blogs, Tumblrs o redes sociales que prefieran.

0 / 12 words. 0% done

</pre>
<p style="text-align: center;"><a href="http://cronicasovinas.wordpress.com/2012/01/06/desafio-lector-2012/"><img class="aligncenter" title="Desafío Lector: 2012" src="http://i43.tinypic.com/xf71ox.jpg" alt="" width="200" height="150" /></a>

<a href="http://www.languageisavirus.com/nanowrimo/word-meter.html" target="_blank" title="NaNoWriMo writing toys games &amp; gadgets"><div style="width:200px;height:15px;background:#FFFFFF;border:1px solid #000000;"><div style="width:0%;height:15px;background:#CC0000;font-size:8px;line-height:8px;"><br></div></div></a>0 / 12 books. 0% done!</p></p>
<pre>

* Para saber cómo funciona la barra de progreso, lean esta entrada del blog En Libro Abierto.


ovejitadescarriada

Esta es la lista de libros imprescindibles que pretendo leer este año. Algunos los comencé, pero no los seguí leyendo más que nada por desidia, así que espero que este compromiso me ayude a terminarlos.

1. Libertad y creatividad en la educación de Carl Rogers
2. Cineclub de David Gilmour
3. Nacidos para comprar de Juliet B. Schor
4. El cuaderno de Maya de Isabel Allende
5. La sociedad desescolarizada de Ivan Illich
6. Contra la civilización de John Zerzan
7. Escritores de la libertad de Erin Gruwell
8. Los anormales de Michel Foucault
9. Todos los animales somos hermanos de Jorge Riechmann
10. La torre oscura I: La hierba del diablo de Stephen King
11. Nuestra señora de París de Víctor Hugo
12. Filosofías ecofeministas de Karen J. Warren

Mi novio y mi hermana también se han sumado al desafío. Aquí van sus listas:

Valkennor

1. El nuevo Summerhill de A. S Neill (compilado de Albert Lamb)
2. La casa de los espíritus de Isabel Allende
3. Padres respetuosos, hijos responsables de Barbara Coloroso
4. El club de la pelea de Chuck Palahniuk
5. Entrevista con el vampiro de Anne Rice
6. Libertad y creatividad en la educación de Carl Rogers
7. Historia de la acumulación capitalista en Chile de Gabriel Salazar
8. La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson
9. Cuatro buenas razones para eliminar la televisión de Jerry Mander
10. Contra la civilización de John Zerzan
11. El ideario anarquista de varios autores
12. Filosofías ecofeministas de Karen J. Warren

Leticia Patas Cortas

1. Fantasmas de Chuck Palahniuk
2.  Obras maestras: la mejor ciencia ficción del siglo XX compilación de Orson Scott Card
3. La conquista del pan de Piotr Kropotkin
4.  Todos los animales somos hermanos de Jorge Riechmann
5.  Continuará… :P


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 471 seguidores