Archivo de la categoría: Experiencias

¿Felicidad?

No sé como titular esto. Estaba pensando… En todo. Ni siquiera tenía un hilo de ideas específico. Sólo estoy divagando pensando en lo genial que me siento en este momento. No es la clase de felicidad hiperactiva que se siente cuando pasa algo bueno, es algo distinto… Más grande, más pacífico, más estable. Una sensación que se escapó de mí durante toda la adolescencia. Y me gusta. Me gusta sentir que, pase lo que pase, podré salir adelante. Que las heridas de un rechazo no se tardan en curar. Que una discusión con mi madre no tiene porqué ser el fin del mundo. Que puedo sobrevivir a la interacción social y en ocasiones hasta me puede gustar.

No sé ni siquiera como explicarlo. Sólo sé que dentro de mí hay alguien eufórica, deseosa de disfrutar con todo, incluso con aquello que no siempre resulta agradable. Y por un lado es triste, porque me gustaría compartir esta sensación con otras personas. Me gustaría acercarme a aquellos que se sienten deprimidos, tocarles un hombro y transmitirles lo que estoy sintiendo ahora, para que sepan que la oscuridad es temporal, que la tristeza no tiene porqué durar para siempre y que, de una u otra forma, se puede llegar un punto en la vida que nos sintamos satisfechos.

Estar satisfechos, en paz, no significa que vamos a estar conformes con todo lo que nos pase. Siempre hay malos momentos, tristezas, bajoneos… Pero llega un punto en el que podemos decidir como enfocarlo. Usar esa tristeza para escribir, pintar, componer música, volcarnos en otra persona, whatever. Es el momento cuando entiendes que lo malo es temporal, que no durará para siempre. Llegar a ese punto… Por fin llegar a sentirse satisfecho con lo que hay a tu alrededor, a pesar de que todo vaya en contra es… invaluable. Sencillamente invaluable.

Este año he leído libros espectaculares y siento que en parte ayudaron a forjar a esta nueva persona. La trilogía de Los Juegos del Hambre me hizo ver que ya era hora de dejar de preocuparse del mundo y comenzar a ocuparme de lo que tengo a mano: mi propia vida. La saga de Ender me ayudó a comprender que las relaciones amorosas no sirven de nada si no buscas a alguien con quien crecer como persona. Las ventajas de ser un marginado, Mientras Escribo, Rescate en el Tiempo, La Llamada… Lo cual no deja de ser gracioso, porque son sólo libros que, según algunos, no sirven para nada más que para entretenerse. Anyway, no es un tema para tratar ahora.

La cosa es que estoy aquí, sentada en el suelo de la sala de mi madre, con el cuerpo adolorido, la mente agotada, sin reservas de comida chatarra, sin pareja, sin un título o carrera de alguna clase… Y creo que jamás me sentí mejor. Me gusta quien soy. Me gusta lo que hago, aunque no sea a lo que quiero dedicarme por el resto de mi vida. Me gusta la mayor parte de las personas que me rodea, me gusta mi aspecto, me gustan mis gustos. Por fin puedo pararme y decir “esta soy yo” con orgullo, sin preocuparme de lo que piensen los demás al respecto, sin necesitar la aprobación de nadie. Siento que estoy creciendo. Siento que por fin estoy comprendiendo esos fragmentos que me componen y que, pese a todo, me agradan.

Quizás algún día pueda encontrar una forma de transmitirle esto a otras personas.


Reflexiones en torno al movimiento childfree

Existe un movimiento que se hace llamar Childfree, o sea, libre de niños. Son personas que eligen no tener hijos, cada quién por razones diferentes. La primera vez que me topé con datos sobre estas personas fue cuando, irónicamente, buscaba información sobre el libro de A.S. Neill, The Free Child. Pero bueno, tampoco es que me haya sorprendido mucho. Son muchos los jóvenes a los que he escuchado comentar que no quieren tener hijos (aunque, curiosamente, ninguno de mi círculo de cercanos… esos son todos “guaguateros” ^^) y desde mi abuela hasta mi propia madre han comentado que tener hijos no es lo que esperaban (y considerando sus actitudes frente a la maternidad, estoy segura de que eso quiere decir que desearían no haber tenido hijos) (debo ser adorable para que piensen así jajajaja xD) Sin embargo, de lo que he leído y conversado al respecto, sí hay algunos puntos que me sorprendieron y que quisiera comentar con ustedes. Separaré dichas apreciaciones según la razón de las personas para no tener hijos.

Motivos personales: Desagrado hacía los niños, no sentirse preparado, simplemente no tener ganas de ser madre o padre, etcétera [1].

Con respecto a quienes eligen no tener hijos por motivos personales no hay mucho que decir: es una cuestión de cada quién y lo cierto es que me alegra que exista gente lo suficientemente honesta como para admitir que no posee condiciones para criar. Lo que sí me molesta es que prácticamente quieran armar una sociedad sin niños. En Chile por suerte aún no pasa (quizás sí con los arriendos u.u), pero en Europa y USA son varios los restaurantes [2] [3] [4] y hoteles sin niños [5 (no soy la única que confundió chilfree con free child xD)] [6] [7], hay aerolíneas childfree [8] y hasta quieren establecer horarios en las grandes tiendas para que las personas sin hijos puedan comprar “tranquilas” [9]. No sé ustedes, pero a mí me molestan muchísimo ciertos grupos humanos, pero no por eso sugeriría un espacio en donde se los excluyera. Sé que es algo personal y así lo mantengo. En cambio se quieren establecer normas que excluyan a los niños porque cierto grupo considera, a priori, que son molestos.

¿Por qué rechazar a los niños es un derecho del local, pero rechazar a un negro es discriminación? ¿Acaso la acción no es la misma? Si ya estamos creando a un par de generaciones de jóvenes descontentos debido al adultocentrismo (se hace lo que el adulto y la autoridad desean, jamás o muy pocas veces lo que el niño quiere), ¿qué se puede esperar de aquellas personas que crecerán siendo discriminadas de local en local sin que nadie diga nada al respecto más que “están en su derecho”?

Motivos ecologistas: el mundo está sobrepoblado, calentamiento global, hambre mundial, etcétera [10]

Ni siquiera siendo anarquista, vegetariana y ecologista logro entender a las personas que deciden no tener hijos por motivos “altruistas”. Porque, ¡vamos!, ¿cuántos años van a estar predicando antes de que alguien les haga caso? Ellos, con su conciencia, van a dejar de tener hijos, pero hay millones y millones de personas a las que no les interesa su postura y que van a procrear igual. ¿No tendría más sentido tener hijos y criarlos en contacto con el medio ambiente para que puedan crecer y respetar el mundo al que llegaron? El ser humano no es dañino por naturaleza: tener hijos no implica que estos van a llegar al tiro destruyendo el ecosistema.

Además, con respecto al hambre y a la sobrepoblación hay que dejar algo bien en claro: pasamos hambre porque no administramos bien los recursos. Una dieta ovo-lacto vegetariana y, en especial, una dieta vegana, a nivel mundial permitiría que muchas menos personas pasaran hambre [11]. Si a eso le agregamos una distribución equitativa y acabar con el desperdicio (cada año los supermercados y otras tiendas botan toneladas de comida en lugar de regalarla [12] [13]) tendríamos comida suficiente para todos los seres humanos. Eso mismo sucede con la sobrepolación. Los espacios no se ocupan bien: mientras unos sectores están despoblados, otros tienen un exceso de personas. Frente a las numerosas posibilidades para solucionar los problemas que enfrentamos, a mí me parece una solución simplista elegir no tener hijos.

(A propósito, vean la introducción de la película Idiocracyhttp://www.youtube.com/watch?v=IAYNHtEDz64 )

Posturas antinatalistas: es inmoral traer niños al mundo cuando este es un lugar tan violento, en la vida sólo se sufre, etcétera [14]

Aquí también la cuestión me parece más personal, pues si a alguien le parece inmoral tener hijos, allá él. Sin embargo, como siempre sucede con los asuntos morales, el tema pasa a ser colectivo cuando se intenta imponer e incluso difundir (si elijo difundir algo es porque lo considero de interés colectivo y deseo que otras personas compartan mi postura).

La visión de que el mundo es un lugar demasiado violento para traer niños al mundo también la tuve. No era algo tan radical como criticar a otros por tener hijos, simplemente era una sensación momentánea. Pero de a poco fui aprendiendo a apreciar los diferentes placeres que conlleva vivir y eso que estoy pendiente de todos los horrores del mundo mucho más que la mayoría de las personas. Sólo que no me parece argumento suficiente para no tener hijos el que exista una guerra en el otro extremo del mundo. Si fuera en donde vivo, no, no tendría hijos. Pero no es así: en mi entorno mi hija podrá disfrutar de un bosque frondoso, de una buena lectura, de viajes, juegos, amigos, amor familiar… Incluso si llegara a pasarle algo, sentiría que su vida valió la pena, como alguna vez me comentó Marcelo Fuentes sobre su propio hijo [15].

Últimas reflexiones

No creo que ser madres o padres sea una necesidad. Al igual que muchos miembros del movimiento childfree, considero que las personas deberían reflexionar mucho más sobre el acto de tener hijos, pues no es cosa de tener sexo y parir: es una ardua responsabilidad que requiere muchísimos más sacrificios de lo que muchas personas están dispuestas a hacer (por algo hay tantos padres dejando a sus hijos llorar para ellos seguir con su vida “normal” o dejándolos en las salas cunas y escuelas como si estas fueran un estacionamiento de niños). También pienso que los tratamientos de fertilidad son tomados con demasiada ligereza: un buen número de mujeres termina teniendo partos múltiples de más de tres niños, lo cual no es sano ni para ellos ni para los padres. Es cierto que no siempre pasa, pero en algunos países simplemente no se toman los cuidados necesarios [16].

Pero además de este par de puntos de encuentro, no pienso que no existan razones para no procrear. Para mí la experiencia de tener una hija sigue siendo maravillosa y Samanta no parece llevarlo mal xD Acúsenme de optimismo exacerbado, pero desde mi punto de vista la vida sigue siendo un regalo y un milagro termodinámico lo suficientemente maravillosa como para despreciarla, sea la causa que sea.

Laurie: Has estado diciendo que la vida es insignificante, ¿cómo puedes ahora…?

Dr. Manhattan: Cambié de opinión.

Laurie: ¿Por qué?

Dr. Manhattan: Milagros termodinámicos… Son tan raros que parecen imposibles. Como que el oxígeno se convierta espontáneamente en oro. Hace tiempo que quiero ver algo así. En cada apareamiento humano, un millón de espermatozoides luchan por un sólo óvulo. Multiplica esa probabilidad por las infinitas generaciones, contra las posibilidades de que tus ancestros vivieran, se encontraran y engendraran esta hija… Hasta que tu madre ama a un hombre al que tiene toda la razón de odiar, y de esa unión, de los millones de niños que compiten por la fertilización, eres tú, sólo tú, la que emergió. Destilar esa forma tan específica de ese caos de improbabilidad, es como transformar en aire en oro… Una de la mayores improbabilidades. El Milagro Termodinámico.

Laurie: Si mi nacimiento, si eso es un milagro termodinámico… ¡Podrías decir eso de cualquier persona en el mundo!

Dr. Manhattan: Sí. Cualquiera en el mundo… Pero el mundo está tan lleno de personas que lo convierten en rutina que lo olvidamos… Lo olvidé. Miramos continuamente el mundo y eso nubla nuestras percepciones. Pero visto desde otra perspectiva, como si fuera nuevo, puede aún asombrarnos. Ven… Seca tus ojos, porque eres vida, más rara que un quark e impredecible más allá de los sueños de Heisenberg, la arcilla en que las fuerzas que modelan las cosas dejan sus huellas. Seca tus ojos… y vamos a casa.

- Alan Moore, Watchmen, número 9.


“Sé el cambio que quieras ver en el mundo”

La frase de Mohandas Gandhi que me ha servido de título para esta entrada me ha ayudado a tomar muchas decisiones. Una de ellas -quizás superficial para algunos- ha sido la de comenzar a vestirme como yo deseo y no como pienso que a los demás les agradará más. Mucha gente lo niega, pero lo cierto es que al elegir como vernos (ropa, peinado, maquillaje, actitudes) lo primero que se considera es el resto y no uno. Y bueno, durante doce años fui sometida a una tortura social llamada escuela, en donde existe un juicio constante a tu apariencia, sobre todo si eres mujer. El juicio no es sólo por parte de los hombres, son tus propias “amigas” las que te corrigen constantemente. La cosa es que llega un punto en el que has asumido todas estas costumbres tan bien que ya no recibes críticas, pero tampoco te comportas como tú misma. Es justamente eso lo que quise modificar en mí y me comprometí a lo que ya les comenté: a vestirme como yo quería vestirme.

Me costó mucho, porque uno asume a cada rato que en realidad ese pantalón ajustadísimo en realidad lo quieres usar porque te agrada y no porque te agranda el trasero y eso atrae más a quién te guste. Pero luego de usar pantalones de buzo y comparar la comodidad entre uno y otro se me fue haciendo más fácil comprobar cuales eran las prendas con las que me sentía mejor y las que no. La verdad es que nunca he estado tan metida en el asunto de las apariencias como para usar zapatos de tacón y me cuesta muchísimo entender como hay mujeres que los usan todo el tiempo a costa de numerosos daños que causan. Pero el punto es que de a poquito me he ido liberando de estas trabas que me producía la apariencia y he llegado a salir a comprar en pijamas y pantuflas, cosa que antes no hubiera hecho.

Para radicalizar aún más este “proyecto” personal que inicié con mi embarazo decidí cortarme el pelo con un mohicano. Me rapé casi todo el cabello y me dejé algo de pelo al centro, bastante corto. Mil veces más cómodo, práctico y fresco. Como me comentó una chica genial a la que ahora sigo en su blog, no tener cabello no te hace más o menos mujer, sólo te hace más libre. Y, al fin y al cabo, es eso lo que estoy buscando: libertad. Ese es el cambio que quiero ver en el mundo y no me siento capaz de hablar sobre la libertad si paso horas esclavizada al espejo y si me quejo de que no tengo ropa en mi armario siendo que este está lleno de prendas.

¿Consecuencias sociales de toda esta transformación? Miradas hay varias. Con lo de la vestimenta ya había unas cuantas, pero desde que me rapé han aumentado bastante. En el camping al que fui hace unos días y en donde mi hermana participaba de scout los niños creían que era hombre y las niñas me observaban con admiración. Sobre este último punto es interesante rescatar la perspectiva de género: en otros círculos sociales también fueron más los hombres los que mostraron desagrado y las mujeres se admiración (excepto mi mamá, por supuesto xD). También está la diferencia generacional: los adultos me miran casi como si tuviera tiña, independiente de su género, y los jóvenes me miran, pero menos. Están más habituados a esas apariencias. Lo gracioso es que mucha gente me comentó que mi hija no me iba a reconocer y lo cierto es que Samanta apenas se dio cuenta. Y les hablo de una niña muy perspicaz: si Sam ve un vídeo clip en donde aparece un auto y varias semanas después escucha la canción, dice “auto” en referencia a eso. Pero a pesar de saber lo que es el pelo y de tirar el cabello de su mamá a cada rato, no hizo ninguna mención a mi corte. ¿Será que los niños realmente se fijan en cosas más importantes que eso? Espero que así sea.

Harta de que la vida se considere una pasarela, provoqué un cambio radical en mi misma para protestar en contra de eso. No quiero pasar mi vida eligiendo zapatos, ropa, maquillaje y peinado sólo para agradar a un grupo de desconocidos. Yo soy yo con o sin pelo, con ropa ancha o ajustada y si es así, ¿para qué voy a dedicar a arreglarme si no cambia en nada quién soy por dentro? De a poco voy asumiendo en mi propia vida eso de que lo esencial es invisible a los ojos. Cuesta, pero una vez que se vive bajo esa premisa es genial :)


Mi experiencia con el Software Libre

La primera vez que intenté usar GNU/Linux fallé estrepitosamente. Fue por el 2007 y un amigo me convenció de instalar Ubuntu -¿a qué no adivinan cómo?- gracias a los efectos de Compiz. Siempre he sido muy independiente para el tema de la computación porque no me gusta esperar a nadie que pueda ayudarme, quiero hacerlo todo de inmediato, así que me largué a instalar Ubuntu sin saber casi nada del tema y más encima en un momento en que usar esta distro no era precisamente sencillo. La cosa es que dejé la embarrada en el computador, no pude hacer funcionar el internet ni mucho menos la tarjeta gráfica y, por ende, los efectos. Ahora entiendo el porqué, pero en ese momento me horroricé y me devolví lo más rápido que pude a Window$ XP.

Durante mucho tiempo estuve diciendo que usar GNU/Linux era demasiado difícil para mí, hasta que apareció JP Neira convenciendo a mi novio de que dejáramos el imperialismo de Micro$oft y él cedió. Nos comprometimos a cambiarnos juntos para ir aprendiendo de a dos. Por suerte esta vez conté con la asistencia de Juan Pablo en todo sentido, pues el cambio no fue sólo por un tema de atractivo visual o gratuidad, sino por razones ideológicas que antes no conocía. Usar Software Libre para mí representó desligarme de un Imperio computacional que comete una serie de “infracciones” a la libertad del usuario como: 1) Prohibirte usar el SO en varios computadores a la vez 2) Cobrarte, no por obtener el disco, sino por la licencia del programa y sistema operativo que deseas 3) Acumular información de cómo usas el SO sin autorización previa 4) Entregar esa información a otras organizaciones 5) Realizar cambios en tu sistema sin previo aviso 6) Crear programas no-compatibles con versiones añejas de Window$ que finalmente te fuerzan a actualizarte y mucho más. Es cierto que se puede ocupar una copia pirata de Window$, pero ¿de qué sirve tener instalado un sistema de una compañía que hace todo para ganar dinero y nada para facilitarte las cosas? ¿No es mejor apoyar proyectos libres, que buscan lo mejor para la comunidad y no para los bolsillos individuales?

Hace un año que uso sólo GNU/Linux en mis computadores y puedo decir que he aprendido muchísimo. He pasado por varias distros: Trisquel, Ubuntu, Kubuntu, Xubuntu, Linux Mint, Debian, Fedora (en estas dos sólo dure unos 10 minutos xD), entre otras que no recuerdo. Mi favorita siempre ha sido Trisquel, tanto por su facilidad de uso, como por el hecho de ser 100% Software Libre. Sólo la dejé de usar en mi netbook Acer Apire One D260 porque tenía una tarjeta Wifi privativa, así que terminé vendiendolo y comprando un notebook compatible.

Pero no quiero meterme en cosas técnicas. Sobre eso hay mucho escrito y la importancia que le doy al Software Libre -y que quiero compartir con ustedes- va mucho más allá de eso. Una de las cosas que más me ha sorprendido es la tremenda comunidad que hay en torno a este tipo de software. Una comunidad servicial, siempre dispuesta a ayudar. Cuando tienes problemas con alguna distro, puedes encontrar muchísimas posibles soluciones facilitadas por usuarios como tú, que tienen un poco más de experticia o experiencia en el área. Porque claro, como señala Stallman, el Software Libre conlleva algo de cooperación y compañerismo porque el código de los programas y su creación deja de ser un conocimiento secreto de unos cuantos para ser algo que cualquiera con algo de voluntad y tiempo pueda aprender.

¿Inconvenientes? La mayoría han sido técnicos, como la incompatibilidad del hardware (provocada no por GNU/Linux, sino por los drivers de algunas empresas que siguen siendo de código cerrado y/o privativo), pero durante un tiempo igual me afectó la falta de costumbre y la ausencia de juegos conocidos (no la ausencia de juegos, porque GNU/Linux cuenta con una amplia gama de ellos). Nada insuperable, nada que no valiera la pena por una buena causa. Bueno, por una causa y por la otra serie de factores que podrán encontrar en cualquier lado: seguridad, estabilidad, gratuidad, velocidad y, lo más importante, libertad (de usar, compartir, indagar, aprender).

Este 24 de enero se vota en USA una ley que nos afectara a todos: Stop Online Piracy Action (SOPA). Si bien cuenta con muchos opositores, es posible que se lleve a cabo igual. ¿Qué hacer ante esto? Mi respuesta sería volcarnos hacía la comunidad libre. Escuchar y descargar música sin derechos de autor, usar Software Libre, descargar libros de autores que suben sus publicaciones de manera gratuita a la red, etcétera. Porque por más que SOPA se detenga ahora, los poderosos van a seguir lloriqueando para controlar el internet. Fomentar la comunidad libre los deja desarmados. Nos jodemos a sus grandes compañías a través del boicot, de paso no hacemos un sacrificio tan grande porque tenemos alternativas y fomentamos la libertad y la cooperación al menos de manera virtual (la idea sería llevar esto a cabo también en vivo).

Algunas citas de Richard Stallman, fundador del Movimiento por el Software Libre y programador:

 - “Poner patentes a licencias sobre el software es como poner patentes sobre las recetas culinarias. Nadie podría comer a menos que pagara por la licencia de la receta“
- “Beethoven era un buen compositor porque utilizaba ideas nuevas en combinación con ideas antiguas. Nadie, ni siquiera Beethoven podría inventar la música desde cero. Es igual con la informática“
- “A Microsoft no le gusta que escapemos a su poder“


Desafío Lector 2012

Completé un 30% del Desafío 2011: 50 Libros. Es decir, leí 15 libros xD Pensé que podría completar los 50, pero la verdad es que no había pensado en que el tipo de libros que leía antes (cuando efectivamente leía 50 o más libros al año) es bastante diferente del que leo ahora. Así que he decidido copiarle a Andrea Pretch su desafío familiar, en donde cada uno tenía que elegir 12 libros para leer durante el año (más algunos extra, en caso de ser necesario). La gracia no es leer sólo 12 libros random, sino elegir esos 12 libros que realmente queremos leer… y hacerlo. Al igual que el año pasado los invito a sumarse a este desafío y agregaré un código y una imagen que pueden copiar para pegarlo en sus blogs, Tumblrs o redes sociales que prefieran.

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<p style="text-align: center;"><a href="http://cronicasovinas.wordpress.com/2012/01/06/desafio-lector-2012/"><img class="aligncenter" title="Desafío Lector: 2012" src="http://i43.tinypic.com/xf71ox.jpg" alt="" width="200" height="150" /></a>

<a href="http://www.languageisavirus.com/nanowrimo/word-meter.html" target="_blank" title="NaNoWriMo writing toys games &amp; gadgets"><div style="width:200px;height:15px;background:#FFFFFF;border:1px solid #000000;"><div style="width:0%;height:15px;background:#CC0000;font-size:8px;line-height:8px;"><br></div></div></a>0 / 12 books. 0% done!</p></p>
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* Para saber cómo funciona la barra de progreso, lean esta entrada del blog En Libro Abierto.


ovejitadescarriada

Esta es la lista de libros imprescindibles que pretendo leer este año. Algunos los comencé, pero no los seguí leyendo más que nada por desidia, así que espero que este compromiso me ayude a terminarlos.

1. Libertad y creatividad en la educación de Carl Rogers
2. Cineclub de David Gilmour
3. Nacidos para comprar de Juliet B. Schor
4. El cuaderno de Maya de Isabel Allende
5. La sociedad desescolarizada de Ivan Illich
6. Contra la civilización de John Zerzan
7. Escritores de la libertad de Erin Gruwell
8. Los anormales de Michel Foucault
9. Todos los animales somos hermanos de Jorge Riechmann
10. La torre oscura I: La hierba del diablo de Stephen King
11. Nuestra señora de París de Víctor Hugo
12. Filosofías ecofeministas de Karen J. Warren

Mi novio y mi hermana también se han sumado al desafío. Aquí van sus listas:

Valkennor

1. El nuevo Summerhill de A. S Neill (compilado de Albert Lamb)
2. La casa de los espíritus de Isabel Allende
3. Padres respetuosos, hijos responsables de Barbara Coloroso
4. El club de la pelea de Chuck Palahniuk
5. Entrevista con el vampiro de Anne Rice
6. Libertad y creatividad en la educación de Carl Rogers
7. Historia de la acumulación capitalista en Chile de Gabriel Salazar
8. La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson
9. Cuatro buenas razones para eliminar la televisión de Jerry Mander
10. Contra la civilización de John Zerzan
11. El ideario anarquista de varios autores
12. Filosofías ecofeministas de Karen J. Warren

Leticia Patas Cortas

1. Fantasmas de Chuck Palahniuk
2.  Obras maestras: la mejor ciencia ficción del siglo XX compilación de Orson Scott Card
3. La conquista del pan de Piotr Kropotkin
4.  Todos los animales somos hermanos de Jorge Riechmann
5.  Continuará… :P


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